Columna de opinión
Por: Jorge Iván Díez Vélez
Presidente CGT Independiente y Democrática
La
CGT Independiente y Democrática expresa nuestro más enérgico rechazo al manejo
que el Gobierno Nacional, en cabeza del ministro de Salud, Guillermo Jaramillo,
ha venido implementando en diversas situaciones críticas que afectan a nuestra sociedad.
Este tipo de decisiones sin una planificación adecuada, sumadas a la falta de coordinación
y consenso, demuestran una grave desconsideración por las necesidades reales de
la ciudadanía colombiana.
Asimismo,
respaldamos firmemente a todos los trabajadores del sector salud, quienes han
estado
en la primera fila de la crisis que vivimos. Es absolutamente injusto e
inaceptable que los profesionales asistenciales y administrativos, que han
arriesgado sus vidas para salvar las de los demás, sean objeto de
estigmatización, señalamientos y malos tratos por parte de funcionarios del
gobierno y en muchos casos por los usuarios y afiliados a las instituciones de
la salud. LOS TRABAJADORES DE SALUD, NO TIENEN LA CULPA, NI SE LES PUEDE
RESPONSABILIZAR POR LA CRISIS DEL SECTOR. Solicitamos respeto para cada
uno de ellos y hacemos un llamado urgente a la reflexión por parte de las
autoridades para que cesen los ataques infundados.
Dentro
de las principales causales del caos que atraviesa el sistema de salud en
Colombia, se destacan varios factores que han contribuido significativamente al
deterioro de los servicios y la calidad de atención para los colombianos. Entre
las más relevantes se encuentran:
1.
Cálculo antitécnico de la UPC (Unidad de Pago por Capitación): El
cálculo inadecuado e impreciso de la UPC ha sido una de las principales causas
de la crisis financiera del sistema de salud. La asignación de recursos a las
EPS (Entidades Promotoras de Salud) no ha sido realizada de acuerdo con las
necesidades reales de la población, lo que genera desfinanciamiento y afecta la
capacidad de atención de los servicios médicos. Esto impacta negativamente
tanto a los pacientes como a los prestadores de salud, quienes se ven obligados
a operar bajo condiciones de insuficiencia económica.
2.
Intervenciones a las EPS: Las intervenciones realizadas a las EPS, en
ocasiones, han estado fundamentadas en motivaciones políticas y pasionales, más
que en un análisis técnico y objetivo. Estas acciones desestabilizan el sistema
de salud, dificultan el funcionamiento adecuado de las entidades y generan un
ambiente de incertidumbre tanto para los usuarios como para los trabajadores
del sector.
3.
Impago de los Presupuestos Máximos: El impago o retraso en el cumplimiento
de los
presupuestos
máximos establecidos para la atención en salud ha creado una situación crítica.
Las EPS y los prestadores de servicios de salud no reciben los recursos
necesarios para cubrir los costos de atención, lo que limita su capacidad de
operación y afecta directamente la calidad de los servicios prestados a la
población.
4.
Sesgo ideológico de la Salud: La ideologización del sistema de
salud ha contribuido a la polarización de las políticas públicas en este
sector. Las decisiones relacionadas con la salud se han visto influenciadas por
intereses ideológicos más que por un enfoque técnico y científico, lo que ha
generado confusión, falta de consenso y una gestión ineficaz de los recursos
disponibles. Es fundamental comprender que los sistemas de salud no deben estar
influenciados por las ideologías políticas. En lugar de eso, deben basarse en
principios humanistas que pongan al ser humano en el centro de la atención. La
salud es un derecho fundamental de todas las personas, independientemente de su
orientación política, y su gestión debe estar orientada hacia el bienestar y la
dignidad humana, más allá de cualquier agenda política.
La
crisis del sector de salud por obligación legal y constitucional debe ser
resuelta por el gobierno de turno. Dicha responsabilidad no puede ser
trasladada a los anteriores gobiernos, quienes también en su momento tuvieron
la obligación de resolver los problemas que aquejan al sector. El humanismo
debe ser preponderante, no confundido con la ideologización de la salud, grave
aspecto que hace daño a todos los colombianos y que por ser este un tema de
odios y amores, tiene polarizada las soluciones reales de la salud, al punto de
poner en riesgo las vidas de todos los colombianos. ¡Mas soluciones técnicas, menos
discursos populistas e ideológicos!
Jorge
Iván Díez Vélez
Presidente
CGT
Nacional
Independiente
y Democrática.

