sábado, 17 de enero de 2026

La salud en crisis: cuando la ideología reemplaza la gestión y se afecta a usuarios y a los trabajadores del sector.

 

Por: Jorge Iván Díez Vélez

Presidente CGT Independiente y Democrática 

presidencia@cgtcolombia.com.co







La salud en crisis: cuando la ideología reemplaza la gestión y se afecta a usuarios y a los trabajadores del sector.

El gobierno nacional no solo ha debilitado gravemente la capacidad operativa del sistema de salud colombiano; también decidió intervenir a las principales EPS sin garantizar soluciones reales, técnicas ni sostenibles. Lejos de corregir los problemas estructurales, estas intervenciones han profundizado el deterioro del sistema y hoy tienen a millones de colombianos pagando las consecuencias.

La situación de la NUEVA EPS es quizás el ejemplo más preocupante. Como la EPS con mayor número de afiliados del país, su intervención debió ser un ejercicio de saneamiento financiero y administrativo riguroso. Sin embargo, lo que hoy se observa es un deterioro acelerado: retrasos sistemáticos en los pagos a la red pública y privada, suspensión de servicios, desabastecimiento de medicamentos y una atención cada vez más precaria para millones de usuarios que ven vulnerado su derecho fundamental a la salud.

Pero si la afectación a los pacientes ya es grave, lo que ocurre con los trabajadores y trabajadoras de la salud resulta inaceptable. En departamentos como Antioquia, Valle del Cauca, Chocó, la Costa Caribe y muchas otras regiones del país, a la gran mayoría de quienes sostienen el sistema —médicos, enfermeras, auxiliares, personal administrativo, comercial y de apoyo— se les adeudan varios meses de salario. En el caso de la Nueva Eps, para seguir con el ejemplo, los trabajadores salen a vacaciones sin plata, regresan a las labores y aun no les cancelan, mientras siguen ingresando personas a altos cargos, con altos salarios, recomendados por los amigotes. Hoy los trabajadores del sistema de salud, laboran sin certezas, sin estabilidad y, en muchos casos, sin ingresos oportunos, mientras continúan atendiendo emergencias y salvando vidas en medio de la precariedad.

Frente a esta realidad, el Ministerio de Salud ha optado por el camino equivocado: el del discurso ideologizado y la retórica política. Se habla de reformas estructurales, de cambios de modelo y de transformaciones profundas, pero no se adoptan medidas concretas que garanticen liquidez inmediata, con una UPC competitiva; respeto por los derechos laborales ni una gestión técnica responsable del sistema. Gobernar la salud pública desde la narrativa y los sesgos ideológicos y no desde la administración eficiente, ha demostrado ser una fórmula peligrosa.

La crisis del sistema de salud no se resuelve debilitando a las EPS sin planes claros, ni trasladando el caos financiero a hospitales, clínicas y trabajadores. Tampoco se soluciona ignorando la angustia de millones de usuarios que hoy enfrentan demoras, negaciones y barreras para acceder a servicios básicos. La salud no puede ser el laboratorio de una disputa ideológica ni el escenario para improvisaciones costosas.

Desde la Confederación General del Trabajo – CGT Colombia, Democrática e independiente, levantamos la voz con responsabilidad y firmeza. El país necesita soluciones ya: recursos reales, pagos oportunos, respeto laboral y una gestión técnica seria que priorice a las personas por encima de los discursos. La salud y sus trabajadores no necesitan más promesas. Necesitan hechos.


Por: Jorge Iván Díez Vélez

Presidente CGT Independiente y Democrática 

presidencia@cgtcolombia.com.co


jueves, 8 de enero de 2026

Colombia necesita menos fanatismo, más responsabilidad y diálogo

 

Por: Jorge Iván Díez Vélez

Presidente CGT Independiente y Democrática 

presidencia@cgtcolombia.com.co









Desde la CGT Colombia celebramos la posibilidad de un encuentro entre los presidentes de Estados Unidos y Colombia. Las relaciones internacionales y el manejo de las diferencias deben darse siempre por la vía diplomática, con responsabilidad y altura de Estado, no a través del discurso del micrófono, las emociones desbordadas de las redes sociales ni el sesgo ideológico con el que, en ocasiones, se convoca a la plaza pública.

La diplomacia existe precisamente para gestionar desacuerdos, construir consensos y proteger los intereses nacionales. Convertir la política exterior en espectáculo, o en tribuna para exacerbar odios ideológicos, no solo debilita al Estado, sino que empobrece el debate democrático.

Los sesgados ideológicos deben aprender a no estigmatizar ni señalar como “fascistas” o “ultraderechistas” a quienes dialogan o se reúnen con sectores que no son de izquierda. El diálogo con quien piensa distinto no es traición, es democracia. El presidente @petrogustavo se reunirá con el presidente de derecha de los Estados Unidos, @realDonaldTrump, y eso está bien cuando se hace por el bien de Colombia. Por esa misma razón, muchos celebraron, se mostraron felices y manifestaron su júbilo en la plaza pública.

Aprendan a no tener sesgos ideológicos y políticos, esta es la puerta de entrada al sectarismo y extremos, cuando estos se convierten en estigmatización política, en señalamiento y, peor aún, en justificación de la eliminación política o física del contradictor, constituyen una profunda equivocación. Esa lógica ha causado demasiado dolor en nuestra historia y atenta directamente contra el valor más esencial de cualquier sociedad democrática: la dignidad humana.

Colombia necesita menos fanatismo y más responsabilidad; menos insultos y más diálogo; menos extremos y más democracia.




Por: Jorge Iván Díez Vélez

Presidente CGT Independiente y Democrática 

presidencia@cgtcolombia.com.co

Salario mínimo vital: avanzar sí, pero sin saltos al vacío

Por: Jorge Iván Díez Vélez Presidente Nacional Confederación General del Trabajo CGT Colombia Democrática e Independiente presidencia@cgtcol...